Miércoles 16 de diciembre de 2009, por Cesar Perez
A veces la vida te muestra cosas que te resistes a creer que puedan ocurrir. Hoy ha sido un día de esos. Resulta que el pasado domingo fue el campeonato de Andalucía de Judo Absoluto. Vengo participando en él desde el año 84 y siempre en el podium, menos en el 97, que me tome un respiro y no fui. Ha tenido que ser 25 años después cuando, tras haber quedado campeón, creo que sin mucho que decir al respecto, (ahí esta el video), una persona (ni siquiera el interesado) ha pedido que me desposean del titulo y se lo den al segundo. ¿Motivos? Bueno, hay una normativa de la federación Andaluza que obliga a los deportistas a recoger su trofeo so pena de perderlo. La causa de esta normativa parece ser que se han dado casos de gente que no los ha querido recoger por despecho, como aquel medallista olímpico que fue desposeído de su medalla por montar el numero en el podium. No me parece mal. Yo no recogí el trofeo. Cierto que antes de eso avise al director del campeonato, al director técnico de la federación y a los entrenadores, ya que tenia que recoger en Cordoba a mis dos hijas y claro, por mucho que me pareciese importante el trofeo, ellas lo son mas. El campeonato se alargo bastante y me fui del tirón a casa sin parar ni a comer. Mea culpa. Pero una vez dicho esto, si hubiese sido de otra manera, si se aplicara la normativa y me quedase fuera de la clasificación, ¿con que cara se declararía campeón de Andalucía el segundo? Lo conozco poco, pero quiero pensar que no le gustaría. A mi desde luego no me haría gracia. Lo que si que es cierto, es que este tipo de cosas me hacen plantearme que tipo de personas somos las que estamos en esto del judo. Hace tiempo aun creía que toda la gente del judo era diferente. Cuando nos comparamos con otros deportes siempre decimos que somos diferentes. Eso es, hace tiempo que lo pensaba. Cada vez menos. Como dije en otro articulo hace unos dias ¿ganar a cualquier precio? no gracias.